The Sorcerer´s apprentice (El Aprendiz de Brujo)

Ojalá las heridas del pasado se olvidaran tan fácil como El Aprendiz de Brujo, hace rato no veía una película tan intrascendente, es que tan sólo media hora después de rodados los créditos ya uno se olvida de lo que vio, no quedan comentarios en el tintero, no quedan escenas en la memoria, no queda casi nada para el recuerdo. Lo único que tengo fresco en la memoria, eso si, es el horroroso título de Merliniano Mayor que se le otorga al protagonista, “Merliniano” es un término perezoso, el reflejo de un esfuerzo anodino de los creátivos detrás de la película. Lo peor es que esa pereza mental se refleja es otros cientos de detalles, desde el vestuario hasta la música.

un guiño a Fantasia es lo mejor de la película.

Lo preocupante del caso es que ese mal, ese esfuerzo creativo a medias, insignificante e insustancial, es la columna vertebral de años de películas de fantasía. Mi temor es que el Señor de los Anillos haya puesto muy alta la barra, porque incluso con una franquicia de años, Harry Potter aún no saca una película lo mitad de placentera que cualquiera de la trilogía de Peter Jackson, y eso comparándolas con el mago del que todos hablan, comparemos ahora al Señor de los Anillos con los esfuerzos anónimos de todos los años, ¿cómo quedan EL asistente de Vampiro, Percy Jackson o Narnia en comparación? Es una lástima que un género con tanto material por explotar esté al borde de la muerte.

El aprendiz de Brujo no aporta nada nuevo, es una historia que hemos visto cien veces: el personaje socialmente desvalido que resulta ser el Jesucristo de una profecía cualquiera (el “Merliniano Mayor” en este caso) que debe crecer física y espiritualmente de la mano del Pat Morita de turno, un mal milenario que sólo él puede derrotar ha despertado, un interés romántico y Neo Punk de fondo. Es básicamente la misma historia de Percy Jackson, de Harry Potter, de Narnia y otras tantas. La diferencia en este caso es que las actuaciones resultan amenas, Nicolas Cage hace un papel decente, lo mismo que Alfred Molina y que Jay Baruchel quien despunta como un referente importante entre los nuevos talentos.

Aparte de la historia de siempre también tenemos que enfrentarnos con la clásica “ciencia Disney”, no es sorprendente que una de las mentiras más repetidas de la psicología universal haga parte del argumento de la película, “los seres humanos sólo usan el 10% de su cerebro, nosotros no” es el secreto detrás de la magia de los brujos, además nos muestran unas increíbles bobinas de Tesla que hubieran sorprendido a su creador incluso: no sólo pueden ser usadas como armas sino que producen música (Neo Punk) si se les programa para ello.

Yo pensaría que el grupo objetivo – adolescentes de 12 años más o menos – podría salir contento con el producto final, independiente de que sea la misma basura de siempre, además las actuaciones realmente se agradecen, lo que pudo ser un Percy Jakcson termina siendo mejor que el promedio, incluso la disfruté algo más que la última entrega de Harry Potter.

Anuncios


Categorías:Cine & TV, Para evitar

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: