Bogotá y la Izquierda.

Bogotá tiene un marido abusivo, que la golpea y la maltrata. Pero cada que se separan, Bogotá corre desesperada de nuevo a buscarlo. Ese marido se llama Polo Democrático Alternativo y con el de Petro ya es el tercer período en el que se ha cansado de maltratar a nuestra ciudad sin que hagamos nada para terminar esa relación tan dañina.

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Estrenando democracia.

La historia de la alcaldía de Bogotá se parte en dos en 1988 cuando por primera vez se le dio a los ciudadanos la posibilidad de elegir a quien tomaría las riendas de la ciudad. Pareció un error, pues el primer alcalde electo fue Andrés Pastrana, un político conservador con la mente siempre puesta en la presidencia. Durante su alcaldía se inauguraron dos obras, que por el uso que se les dio después, se consideraron elefantes blancos: los paraderos de la Caracas y el puente de la 92. Ambas obras tuvieron que intervenirse varias veces después de construidas. Después Bogotá le dio la oportunidad a un político liberal, la ciudad aun no entendía de derechas o izquierdas y como con los conservadores no funcionaron decidieron cambiar de aires. Jaime Castro enfrentó un reto importante durante su alcaldía y fue la crisis de las basuras por la mala gestión de la EDIS, además colaboró con los diseños del Estatuto Orgánico de Bogotá, que entre otras, le permitió a Bogotá un control autónomo de sus finanzas. Este fue el primer paso para los cambios que afrontó la ciudad en las alcaldías que sucedieron.

Por aquí es el camino.

Antanás Mockus fue el primer coqueteó de los bogotanos con la independencia. Cansados de la política tradicional, el electorado se la jugó por un personaje más académico. La jugada dio sus frutos. Entre los muchos aportes de Antanás a la mejora de Bogotá, se cuentan sus muchas campañas de educación cívica, entre otras, una llevada a cabo por mimos que enseñarían a los bogotanos a cómo cruzar una calle. La reducción de homicidios en la ciudad también fue otro de sus logros. Mientras que en todo el país los muertos no hacían si no crecer, en Bogotá empezaron a disminuir [1] gracias a dos políticas del alcalde: el desarme voluntario y la hora zanahoria. Durante esta alcaldía además se empezó a trazar el plan de movilidad, que comprometía los recursos de la ciudad para la implementación de un sistema de transporte masivo.

Enrique Peñalosa ganaría por fin la alcaldía después de tres intentos, la gran diferencia fue que está vez Peñalosa se alío con el grupo político de Mockus que tan buena imagen había causado en su electorado. Este es el periodo donde Bogotá se empezaría a transformar por fin en una urbe con todas las de la ley. El principal plan de Peñalosa era la implementación de un sistema de transporte masivo que aliviara la movilidad de la capital, para esto tenía la posibilidad de construcción de un metro (para lo que el país ya había aprobado el Conpes 2999 en 1998 [2]). Sorpresivamente Peñalosa decidió no iniciar la construcción de la primera linea del metro (iría desde el Garcés Navas hasta el Tintal, pasando por la Caracas) y en su lugar empezar la implementación del Transmilenio. ¿sus razones? un metro era costoso y demorado[3]. La terminación del primer tramo del Transmilenio en apenas dos años le dio la razón: la ciudad por primera vez en su historia cambiaba los desordenados buses de servicio público por un sistema realmente masivo, que acortó considerablemente los tiempos de desaplazamiento en la ciudad y cubrió las necesidades de transporte de una buena parte de la población por un costo razonable[4]. Bogotá era otra y empezaba a vivir su mejor momento: un transporte seguro y limpio, una ciudad más segura y amable (durante esta alcaldía recuperamos los andenes para caminar) y menos contaminada  (se empezaron a sacar de circulación los buses viejos y contaminantes). Solo debíamos continuar por el buen camino y así lo entendió la ciudadanía. Antanás Mockus repitió alcaldía y en dos años había terminado otra fase de Transmilenio, a ese ritmo se calculaba que para el 2014 Bogotá tuviera cobertura total en transporte masivo, se creía que para esta fecha se habrían terminado la Fase III (séptima, Calle 26 y Décima) y la Fase IV (Boyacá y 68/100), además se pensaba que para esa fecha ya no rodarían por las calles los viejos buses destartalados y se contaría con la posibilidad de ampliar el servicio de transporte masivo con buses urbanos y con una primera linea de metro. Con lo que no contaba Antanas y la ciudad era con la nefasta intervención del Polo Democrático Alternativo en los planes de Bogotá.

La mentira de lo social.

Bogotá venía en una curva de mejora constante desde 1993. Para el 2003 Bogotá tenía en sus manos la posibilidad de seguir creciendo, lastimosamente, los planes de continuar por la senda del progreso se vieron truncados por la nefasta polarización que se tomó al país durante el gobierno de Alvaro Uribe Velez.

Bogotá, independiente como siempre, quiso ser una voz de opinión rechazando todo lo que tuviera olor a la ultra derecha conservadora que representaba el Presidente de la república. El país no conocía de términos medios durante esos años y es por eso que una figura como Juan Lozano, pese a estar respaldada por los mejores alcaldes que ha tenido la ciudad, no tuvo ningún tipo de aceptación en la nueva generación votante de la ciudad, y en una campaña sencilla se decidió que Luis Eduardo Garzón era el indicado para sentar una voz de protesta y alejar a la ciudad de la linea que quería Uribe. Un error del que no nos hemos podido levantar hoy.

Una de las principales obras de Garzón como alcalde fue regalar la plata de la ciudad en obras “sociales” respaldado en el mito de la equidad que tan bien sabe vender la izquierda. Garzón confundió la necesidad de brindar educación con la necesidad de construir colegios, ya Peñalosa y Mockus habían conseguido incrementar la cobertura de educación en la ciudad por medio de un exitoso plan de concesiones[5], sin embargo, el PDA tachó como privatizante esta práctica y se centró en una política de construcción en lugar de una política de educación. 39 de los colegios que empezó a construir el PDA durante los periodos de Lucho Garzón y Samuel Moreno aun no se han terminado[6]. Garzón además quiso acabar con el hambre en Bogotá, no generando más empleos o mejor capacitación, si no regalando comida. Paradójicamente, una hábil movida de Uribe en  la presidencia terminaría beneficiando positivamente la imagen de Garzón al final de su mandato. Desde 2002 Uribe quiso acabar con la pobreza, no brindando mejores posibilidades a los pobres, que eso es muy difícil, si no cambiando la fórmula como se mide el número de pobres en el país[7] de un solo tajo Colombia se quitó de encima un número importante de pobres, Uribe celebraba en el país el éxito de sus políticas y Garzón celebraba el éxito de las suyas en Bogotá, ¿y los pobres? en la mismas, solo que ahora ganar 2000 pesos al día en un semáforo no te hacía pobre si no “informal”. Sobra decir que el plan de movilidad trazado por Peñalosa y Antanás para la ciudad quedó estancado, la Fase III que debería haber concluido ya ni siquiera había empezado, ¿el resultado? el Transmilenio empezó a mostrar síntomas de atraso respecto al crecimiento de la población y la demanda de la ciudad.

Llegaron unas nuevas elecciones y de nuevo lo social se robó el debate, Samuel Moreno ganó con una mayoría aplastante la alcaldía contra un Enrique Peñalosa que se vio perjudicado por la bendición del polarizante Uribe. Desde los debates incluso, Moreno anunciaba lo que sería su alcaldía: una feria del todo vale apoyado por los clásicos ideales utópicos de la izquierda, esto sumado a la promesa vacía de un Metro que la ciudad no estaba preparada para recibir. Moreno terminó su período investigado por la Fiscalía por corrupto y la ciudad terminó en ruinas, retrasada otros cuatro años respecto a los planes de progreso que se habían establecido casi una década atrás. Al menos creímos los sensatos que con Moreno cesaba el maltrato del PDA en la ciudad, que era imposible que en las nuevas elecciones ganaran de nuevo, que Bogotá por fin retomaría el curso. Que equivocados estábamos.

Gustavo Petro ganó las elecciones para alcalde después de un hábil cambio de cara. Pasó de ser columna vertebral del Polo durante los peores años de su gobierno en Bogotá a venderse como la esperanza de renovación y progreso. Ganó además con una minoría después de que el voto mayoritario se dividiera entre tres candidatos: Galán, Parody y Peñalosa. Su plan de gobierno estaba dirigido además a esa minoría, a la minoría de nuevos adultos (y universitarios treintañeros), preocupados por ideales new age de renovación ambiental y demás soluciones intangibles que se venden de maravilla. Su máxima de que echar cemento no es progresar presagiaba lo peor: un retraso total en infraestructura y así ocurrió. Presionado por los cronogramas (para el 2014 ya debería haber cobertura de Transmilenio en toda la ciudad y empezar a funcionar el SITP) Petro recurrió a la improvisación en materia de movilidad: en lugar de descongestionar la Séptima le metió más buses, en lugar de chatarrizar y reemplazar los buses viejos decidió permitir que compitieran con las nuevas rutas, en lugar de terminar la Fase III de Transmilenio decidió abrirla a medias. Moverse por la ciudad se complicó a niveles que enloquecen a la gente. Eso si, entre improvisada e improvisada tomaba medidas para mantener a su electorado contento: prohibió los toros, los circos, sacó a la zorras de las vías, protegió un humedal aquí y otro allá: soluciones fáciles a problemas que no son urgentes para nadie. ¿y la calidad de vida de los bogotanos? peor que nunca. Otra hábil movida del gobierno central permitió desaparecer de las estadísticas a otro montón de pobres, Santos celebró en el país y Petro en la ciudad. Mantener a una familia de cuatro con $190.000 al mes ya no era ser pobre, era vivir apretado que es distinto. Obvio, los despistados de la capital celebraron esto como un triunfo de las políticas sociales de la izquierda, si es que acabar con la pobreza es muy fácil: solo basta con regalar comida.

Todo parece indicar que al igual que su antecesor, Petro no va a terminar su periodo, bien sea que se haga efectiva la destitución de la Procuraduría por las faltas administrativas gravísimas que se cometieron durante el cambio de modelo de recolección de basuras o porque los ciudadanos, en el que sería un giro sorpresivo, decidieran el próximo 2 de marzo revocar al alcalde. En todo caso nuevamente los sensatos esperamos que con Petro acabe el embrujo de la izquierda. Puede que Bogotá haya perdido su rumbo, pero al menos soñar sigue siendo gratis.

Referencias:

[1] http://www.cca.org.mx/funcionarios/cursos/ap092/modulo1/bogota.pdf

[2] http://www.carlosvicentederoux.org/?apc=a-c3;03;-;;&x=509

[3] http://www.carlosvicentederoux.org/?apc=a-c2;03;-;;&x=507

[4] http://www.eclac.org/publicaciones/xml/3/11423/LCL1786-P-E.pdf

[5] http://fundacionexe.org.co/wp-content/uploads/2011/11/ExE-Libro-Educacion-Bogota.pdf

[6] http://www.bogotahumana.gov.co/index.php/noticias/comunicados-de-prensa/2093-administracion-terminara-la-construccion-de-39-colegios-inconclusos-en-bogota

[7] http://www.dane.gov.co/files/noticias/Pobreza_nuevametodologia.pdf

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Categorías:Opinión, Política

27 respuestas

  1. Y si se hubiera implementado el metro, no cree que habría menos congestión y menos problemáticas con transmilenio ahora. Eso de que “demora mucho” es uno de los problemas más grandes de los Colombianos, la visión cortoplacista. Por otra parte, lo único que hemos perdido es la cultura, cada día más, sobretodo si nos guiamos por paradigmas políticos, noticieros como caracol y rcn, y argumentos pseudopolíticos.

  2. “protegió un humedal aquí y otro allá: soluciones fáciles a problemas que no son urgentes para nadie” Al parecer para este genio el problema global del agua no existe y las fuentes de agua, de las que dependemos todos y de las que dependerán nuestro hijos y nietos, no son un asunto importante, ni urgente. Muy bien Emisario, estás muy ubicado!

    • Usted no tiene claro que es un humedal. Un humedal no es una fuente hidrica (a las que si debemos proteger) sino un terreno seco que por motivos ambientales vive inundado. Son cosas distintas señor Don Ubicado.

      • Y después se quejan de “por qué se les inundan las propiedades”, de “el calor”, del” aire contaminado”. Sobretodo “un terreno seco”, ¿realmente sabe lo importante que es un humedal?, y realmente ¿conoce la importancia y la fortuna de tener un humedal en la Capital de un País?.

  3. El error de juzgar a algún administrador de una ciudad por el simple hecho de tener determinada ideología (de derecha, de izquierda o media), es tan absurdo como si alguien juzgara el pensamiento de este escritor (o de cualquiera) solamente por su ortografía. Advirtiendo que no soy militante de ninguna de las “supuestas” ideologías que dividen a los ciudadanos en defensa o detrimento de los líderes políticos, quiero recordar una imagen más cercana a la realidad de nuestra ciudad. Bogotá no es un paraíso y dista mucho de serlo aún; pero ese camino que iniciaron el profesor Antanas y el señor Peñalosa, creo que fue amplia y acertadamente complementado con la llegada de Garzón. Sobre Moreno y Petro hay mucha resistencia ciudadana y enredos judiciales que prefiero no abordar porque no soy abogado. Escribo simplemente como ciudadano. La lista de aciertos de Garzón sería larga y creo que este no sería el espacio adecuado para exponerla; pero sí quiero por lo menos acercarme a los temas tocados puntualmente en el artículo porque veo que fueron investigados a medias. Por ejemplo, sobre el programa “Bogotá sin hambre” hay que recordar que no solo buscaba brindarles a las personas sin recursos una alimentación necesaria para cualquier ser humano de manera asistencialista, como se pretende hacer ver. No rotundo. Para hacer parte del programa las personas debían inscribirse en programas de capacitación y emprendimiento y cumplir con las metas en ambos aspectos. Si dejaba de cumplir dejaba de recibir los alimentos; así de contundente. Por eso fue el programa de América Latina más reconocido mundialmente para la época; porque redujo la mortalidad por hambre y la mendicidad, al tiempo que aumentó la productividad de la ciudad. Así mismo, la construcción de los mega colegios y la modernización de los demás no fue excluyente en el tema de cobertura; ya que por el contrario, fue un incentivo para que los padres matricularan a sus hijos masivamente. (Además pienso que la construcción de colegios dotados con laboratorios de informática, inglés, música y ciencias; así como espacios y elementos deportivos no le hace daño a una sociedad ¿O sí?). En otros aspectos, como el de atención a población juvenil, salud al colegio, salud al hogar, espacios y planes en cultura, política de protección ambiental, hicieron que Bogotá llegara a un nivel muy alto de desarrollo social en 2007, al punto de recibir el reconocimiento internacional de “La Atenas Suramericana” (como continuidad del trabajo iniciado por Mockus y Peñalosa, por supuesto). Por eso mi mensaje no es de “derecha o de izquierda”, sino todo lo contrario: no hay que generalizar. Si estamos contagiados de la fiebre de atacar a Petro y a Moreno por sus desaciertos (o sus delitos, eso no lo sé y no lo puedo juzgar yo), no significa que todos los demás lo hayan hecho mal. Saquemos ya a Garzón de esta colada. Es lo mismo que pasa con el otro extremo. Hay quienes tildan al ex presidente Uribe de paramilitar (también sin argumentos en muchos casos), y por ende todo aquel que lo siga políticamente se convierte en lo mismo. Entre mi familia y mis amigos hay varios seguidores del uribismo; y les garantizo que ninguno es un paramilitar. Así que si creen que Petro y Moreno lo hicieron mal, están en su derecho; pero Garzón es de lejos una de las mejores administraciones que hemos tenido si lo vemos objetivamente y lo sacamos de ese costal en el que se revuelve todo lo que sea o parezca “de izquierda”.

    • ¿Reconocimiento internacional “Atenas Suramericana? Deje de inventar que eso no existe.

      <> La Historia Detrás del Mito, http://www.archivobogota.gov.co/libreria/php/decide.php?patron=01.090201

      • No invento señor Glass (o señora, no sé mucho de nombres extranjeros); yo no invento, leo, como lo hace usted; y leí por ejemplo estos 4 enlaces, todos del año 2007:

        http://www.alcaldiabogota.gov.co/sisjur/normas/Norma1.jsp?i=38765
        http://www.colombiadigital.com.co/2007/02/bogot-la-atenas-suramericana-recibe-el.html
        http://el3ctron.blogspot.com/2007/05/la-atenas-suramericana.html
        http://www.skyscraperlife.com/noticiasco/5909-bogota-la-atenas-suramericana.html

        Por favor no juzgue tanto sin saber a quién y solo por pensar diferente a usted, que ese es justamente el mayor problema de nuestro país; el que ha incitado al nacimiento de guerrillas, paramilitarismo, bandas, guerras absurdas solo por que unos piensan diferente a otros.

        No invento, vivo en la ciudad, trabajo en ella, la investigo, la sufro y la disfruto; y trato de ver las cosas sin apasionamientos politiqueros en los que terminamos incluidos los que menos deberíamos.

        Pero le agradezco en todo caso por ilustrarme un poco más con la historia del apodo que, como mencioné antes, se consolidó en Bogotá en la época de Garzón, porque todo conocimiento vale mucho.

      • A ver, Bogotá es conocida como la atenas suramericana por las razones que expuse en el enlace que traje. Ahora, Ciudadano Bogotano dijo “al punto de recibir el reconocimiento internacional de “La Atenas Suramericana” (como continuidad del trabajo iniciado por Mockus y Peñalosa, por supuesto)”. Primero, no fue un reconocimiento internacional, fue una nota periodistica (de alguien que ni siquiera conocía la ciudad) que dejó un mote que perduró en el tiempo. Segundo, se afirmó que ese reconocimiento llegó como continuidad del trabajo de ex-alcaldes, nada más alejado de la realidad.
        Tercero, todos los links que aportó son colombianos, entonces tampoco con eso se demuestra que sea un reconocimiento internacional.

        Dejen de inventar.

      • ¿Sabe qué señor(a) Glass? Yo veo que usted está parado(a) en su posición sin visos de ceder un milímetro ante ninguna clase de argumento, por lo cuál noto que su interés no es el de debatir de manera fructuosa, sino simplemente de atacar por todos los costados; como contagiado de la guerra que nos invade.No lo culpo; a muchos les pasa eso y no son culpables. Hasta siento compasión porque llegan a ser víctimas sin saberlo.

        Ya le había agradecido por su ilustración y complemento a mis palabras y por darme más datos sobre el sobrenombre de Bogotá. Me equivoqué en mencionar un dato histórico porque no soy historiador y no me documenté lo suficiente al respecto, pero creo que lo importante es el mensaje que va de fondo y nos quedamos solo en discutir sobre la fecha o el origen de La Atenas Suramericana. Nos quedamos ahí aunque le haya reconocido y agradecido la corrección.

        Entonces le propongo que no perdamos más su tiempo y el mío, sigamos nuestros caminos construyendo o destruyendo (cada quién tomará su decisión). Y para que no le quede el vacío de haber perdido su tiempo y a mí no me quede la sensación de haber actuado con bajeza, le entrego toda la razón en todo lo que usted pretendió y pretenda. Nada más vale, solo lo que usted dijo y así todos quedamos contentos (y algunos con paz interior y con más información de la que teníamos hace unos días).

      • No es una argumentación, son hechos históricos demostrables.

        Lo suyo tampoco es argumentación, es un drama de novelón venezolano.

  4. La única salida posible, es que la mayoría que somos los sensatos, se una y lance un sólo candidato, para acabar por fin con esta película de terror que han armado estos de izquierda en nuestra querida Bogotá

  5. Esta mal la excelente escritora de este articulo, La democracia es el acceso al poder a diferentes opiniones (generalmente antagónicos), esta mal comparar dos modelos bajo una misma óptica, El modelo de ciudad americano (el modelo mas popular en los últimos 50 años),que dicho sea de paso esta siendo cuestionado en todo el mundo donde fue implementado no por costoso e ineficiente sino por inhumano, Y el modelo de CIUDADES LENTAS que viene siendo implementado con éxito en los países mas progresistas del planeta, donde prima el ser humano y su importancia , donde prima el bien común sobre el bien particular, (Quien les dijo que la mayoría de los bogotanos tienen carro privado) que los hace pensar que la pureza del aire no es tan importante como la puntualidad , !COMO¡ acaso dejar aguantar hambre a un niño teniendo la plata para alimentarlo no es ética y moralmente una posición enfermiza, acaso no es lo mismo regalar Comida que regalar educación , una alimentación balanceada no evitara adultos enfermos que destrozaran los sistemas de salud( Quien no ha visto a unos ancianos cubanos de noventa y tantos años bailando en las calles cubanas y ahora vaya a mirar a los ancianos americanos locos en cárceles geriátricas ¿es que acaso tu no vas a ser viejo algún día? ) , montar bicicleta esta mal visto ? acaso tener el menor nivel de homicidios con propuestas como el desarme obligatorio no es una medida audaz, Y las basuras, alguien aquí no entiende por que no se recicla mas en Bogotá? Alguien sabia que este modelo corrupto de basuras se maneja en todo el país es mas lo exportan , cuanto le vale a un bogotano una reserva forestal ? , No se puede sumar peras con manzanas, simplemente esta muriendo un ideal de ciudad, para darle paso a otro. Mejor o peor el tiempo lo dira , hasta ahora se ve mucho mas razonable que el anterior.

    • Usted está tan equivocado que no se por donde empezar. Primero no es escritora si no escritor. Segundo, nadie está atancando la democracia. Poder elegir entre diferentes modelos económicos no es igual a que todos los modelos funcionen igual de bien. Tercero esto no se trata de mayorías, ni de una guerra entre quienes tienen carro y los que no. ¿acaso aquellos que manejan no tienen derecho a una mejor calidad de vida? Una ciudad que se transporta con eficiencia es una ciudad mejor para todos, sin importar si manejan o no. La calidad del aire (que hoy está peor que nunca) es igual de importante que la puntualidad cuando usted se pasa más tiempo con desconocidos en un bus que en la casa con sus hijos ¿qué hay de humano en eso?

      Por favor deme el nombre de una ciudad con más de 9 millones de habitantes que funcione con un esquema de slow city. No hay ninguna, ese esquema (basado en mentiras ecologistas además) está reservado para ciudades pequeñas, rurales y ricas. ¿qué de eso tiene Bogotá?

      Lo invito a que vaya a envejecer en Cuba. Pero no trate de convertir a Bogotá en el moridero que es la Havana solo por que le gusta creer en cuentos y mentiras.

  6. Universitarios treintañeros jajajaja que rabon.

  7. El problema de los Bogotanos es que votan con la pasión y no con la razón y mesura de quien está seleccionando el administrador de su casa. Y este error es más protuberante en el resto del país. La política se mira con un sesgo igual al de un hincha de fútbol. Aquí se generalizan los problemas según el partido o la corriente social a la que se pertenezca o con la que se simpatice. No todos los miembros de un partido son “malos” o “buenos”. De hecho una misma persona puede ser buena para una cosa (parlamentario por ejemplo) y pésima para otra (administrador), como es el caso de Petro; pero eso no quiere decir que todo el Polo sea el malo del paseo. De la misma forma en que seleccionamos ayuda en nuestra casa, hay que examinar las hojas de vida de los candidatos y escoger por hechos no por palabras.
    Voté en contra de Petro como alcalde poque no vi en su pasado ninguna experiencia administrando y porque intuí que su personalidad no da para delegar ni conseguir colaboradores. Es un excelente parlamentario y ahí debió quedarse.
    (A propósito, él ya no es del Polo ¿Cierto?)

  8. Hay quienes tienen una venda en los ojos y salen a relucir que Petro es un hombre honrado….no solo robarse el dinero de la ciudad es actuar desonestamente. Lo es quien se hace el de la vista gorda y hace con la ciudad lo que le viene en gana, el que saca un POT amañado pasando por encima de la ley y lo saca por decreto, los carros recolectores de la basura que se encuentran con el motor fundido y que fueron entregados a personas sin la más minima experiencia para su manejo. Que pretenda hacer obras VIS en sectores de estrato 5, quien dijo que esa es la solución para resolver la desigualdad? Que no haya hecho nada para tratar el problema de tanta indigencia en Bogotá que cada vez es peor. Los indigentes son ladrones y matones y están involocrados en el microtráfico. Mi voto es para que Petro se vaya de la alcaldia, el peor alcalde que hemos tenido, eso ya no es cosa de color ni de campaña. Este es un Chaves en potencia. Qué peligro para la democracia.

  9. Excelente. Ojalá este 2 de marzo decidamos bien.

  10. Excelente, eso es lo que le ha sucedido a la pobre Bogotá y sus gobiernos “revolucionarios” de izquierda…una duda creo que a Peñaloza nunca le aprobaron el COMPES para el metro por eso nació transmilenio…creo…

  11. Es cómo Chewbacca, ¿por qué un Wookie de 2 metros querría vivir con los Ewoks?

  12. Lo perdimos todo al girar a la izquierda…

  13. Excelente relato, Triste hacer una retrospectiva de como perdimos todo lo que habíamos avanzado.

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