¿Pero qué carajos? Cosas extrañas de Internet #2

Furries, otra extraña subcultura

Furries, otra extraña subcultura

Lo que ven es la imagen de una convención de “furries” o lo que vendría a ser “peludos” en español y es otra de las subculturas extrañas que han sido catapultadas a la luz pública gracias a Internet. No es tan reciente como los “otherkin”, de hecho desde los 80’s existen ya que los furries son simplemente personas que sienten fascinación por animales antropomorfos, vamos, que cualquiera que haya sentido algo al ver a Lola en Space Jam o Cheetara en los ThunderCats ha sido parte de los furries.

Eres furry?

Eres furry?

Hasta ahí todo normal, que personajes de ficción sean de anime, cartoons, animales antropomorfos, personajes de libros o comics despierten algo en nosotros no es tan extraño y en cierta parte es hasta común, de hecho, la mayoría de los furries son personas comunes que les gusta el cuento de animales con formas y rasgos de personalidad humanos un poco más que los demás.

El problema viene con el “ala extrema” de esta subcultura y es cuando la fascinación con el concepto pasa a ser una obsesión con el cuento, ahí entran las personas que crean su propia “fursona”, una identidad alterna que suele ser su otro yo, que los suele representar en todo excepto la vida real. Estos extremistas dibujan o mandan a dibujar un modelo de un animal antropomorfo que casi siempre son mamíferos (los más usados suelen ser lobos, zorros, leones, tigres, conejos y gatos), lo usan como avatar en todo lado y hasta mandan a hacer un traje con base en su personaje con el que van a diferentes convenciones furries. Disfrazarse en Halloween tiene su gracia y tal pero estos llevan el cuento mucho más allá.

El avatar y el traje no basta, también suelen visitar sitios especializados en cultura furry donde hacen juegos de roles con base en sus personajes, dejan de lado totalmente a la persona y son siempre ese animal antropomorfo que crearon, hacen grupos, tienen guerras ficticias entre razas, hasta levantan pareja y todo. Y ahí comienza lo oscuro del asunto porque para cualquier furry, lo que dije hasta aquí es normal y nada diferente a un metacho con pelo largo, ropa negra de bandas de metal y sus fiestas donde se cascan duro a punta de música “satánica”, quizá hasta tienen razón, lo feo comienza con los “YIFF”, la facción que mezcla todo lo anterior con el tema sexual y es que como casi todo en esta vida, el sexo también juega un papel en esta subcultura.  Ahí vamos:

Sip, animales antropomorfos sexualizados

Sip, animales antropomorfos sexualizados

YIFF significa “Young Incredibly Fuckable Furry” lo que viene a ser en español joven e increíblemente culeable/follable pelud@, son la minoría furry que se toma este cuento desde la parte sexual, originalmente es la onomatopeya del sonido que hacen los zorros al aparearse y dentro de la subcultura furry hace relación al cibersexo entre dos miembros de los furries o puede también ser una insinuación sexual entre dos furries en una de sus convenciones.

Los que le dan al cuento YIFF suelen estar bien hundidos en el tema y obsesionados con la parte sexual del mismo, llegando a sentir placer sexual con la idea de tener relaciones con un animal antropomorfo pero como eso nunca va a pasar pues les toca conformarse a punta de dibujos como este:

WTF?

WTF?

Ilustraciones como esta abundan en Internet y suelen ser temas recurrentes en tablones de imágenes populares como /b/ en 4chan y hasta tienen sus propios subreddits y secciones enteras en Tumblr y Devianart. De forma bastante predecible, a estos furries les llueve la misma o mayor cantidad de mierda que a los otherkin.

Así como algunos coleccionan imágenes y videos porno de todo tipo, lo mismo pasa con los furries YIFF, tienen una abundante colección de imágenes y videos de contenido sexual de todo tipo que involucra animales antropomorfos (sí, hay videos de animales antropomorfos teniendo sexo vaginal, anal, gay, lésbico y demás), mientras los demás hayan placer en un par de rubias con traseros como para llevarlas a las fiestas patronales o un tipo con casi una tercera pierna, los furries YIFF encuentran placer sexual en casi lo mismo, con la pequeña diferencia que son animales con formas humanas.

Me tuve que esforzar mucho para encontrar imágenes suaves como esta

Me tuve que esforzar mucho para encontrar imágenes suaves como esta

¿Qué mueve a los furries? ¿Cuál es la gracia del asunto? ¿Por qué animales antropomorfos? ¿Cómo coño se imaginan tirando con animales? ¿Es zoofilia disfrazada? Ni idea, no encontré un estudio científico y riguroso del tema, quizá ahora que esto está tomando bastante exposición (hasta en CSI hay un capítulo sobre furries) alguien se anime a hacer uno y podamos obtener respuestas a las anteriores preguntas.

En la tercera parte exploraremos la subcultura más macabra de todas, que raya con lo criminal, los lolicons…

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Categorías:Opinión

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