¿por qué no marchan los colombianos?

Después de cada hecho atroz que ocurre en el país, la crítica más repetida es del estilo (falaz por cierto) de “en otro país esto hubiera generado una movilización de proporciones bíblicas, pero aquí estamos ocupados en A, B o C”. La última vez ocurrió con el lamentable asesinato de cuatro niños en Caquetá por un problema de tierras.

Para empezar no estoy de acuerdo con la afirmación inicial de que en Colombia la gente no marcha. Aquí marchamos por todo, todo el tiempo. Al año hay al menos una movilización estudiantil en el país, hay paros de maestros, paros de la rama judicial. Marchas de taxistas, de médicos. Hay muchas marchas. ¿por qué la impresión pues de que no marchamos?

Es por envidia. La bendita maña del colombiano a compararse. Aquí la mamertería tuvo sueños humedos durante meses cada que veía las manifestaciones durante la Primavera Árabe. “¿por qué allá si marchan y derrocan gobiernos y aquí no?” se repetían mientras se limpiaban con pañuelos kleenex. Después estallaron en orgasmos múltiples con las manifestaciones en contra de los atentados en las oficinas de Charlie Hebdo, “allá se indignan, aquí estamos pendientes de James” repetian hablando solos entre gemidos de placer. Y como quedan con esas ganas de marchar, aprovechan cualquier tragedia para echar en cara que en otro lado sí marchan y aquí no. Así igual se marche.

marcha-caqueta

Marcha en Caquetá, rechanzado el asesinato de los 4 niños.

El estallido popular obedece a causas propias de cada pueblo, los mamertos ignoran que por ejemplo en los países donde la Primavera Árabe fue más fuerte (Tunes, Egipto, Libia) los únicos mecanismos de cambio en manos del pueblo son las revueltas. En estos países la democracia no existe, el pueblo pues no tiene como cambiar su realidad más que con revoluciones a la antigua. En los países democráticos estas manifestaciones (aunque existen) no son tan masivas, ni tan determinantes. Por ejemplo, las grandes revoluciones sociales en latinoamérica no se han dado por las vías de hecho, si no en las urnas. En Ecuador, Venezuela, Bolivia, se dió un giro absoluto a sus políticas en la urnas y en Chile y Argentina se derrocaron dictaduras militares por la misma vía. Estos cambios siempre fueron precedidos por profundas crisis que afectaron a una proporción significativa de la población, ¿qué nos dice entonces que en Colombia no se hayan presentado esos cambios democráticos? la respuesta más sencilla es que en Colombia nunca hemos estado tan mal.

Desde aquí escuché sus exclamaciones de sorpresa. Claro, en Colombia hay muchas cosas por mejorar, pero es cierto que no hemos estado nunca tan mal como para pensar en una revolución de ese tipo. Principalmente porque nuestras preocupaciones se han visto afectadas por el conflicto que arrastramos desde hace cincuenta años, aquí la prioridad no es una mejora económica, una participación de las clases menos favorecidas en la dinámica del país o una manifestación en contra de una tiranía; aquí las prioridades son vivir más seguro. Por eso, el mayor respaldo democrático del país no ha sido con los partidos que prometen una mejor situación social, si no con aquellos que prometen una vida más segura, por eso además, las marchas de mayor convocatoria han sido también las que exigen un país más seguro, no uno más justo o uno más equitativo. En Colombia esas movilizaciones sociales seguro van a tener una mejor oportunidad cuando la paz se firme, antes no.

marcha

Marcha contra las FARC.

Otro aspecto que no tienen en cuenta aquellos bien pensantes indignados, es que para que ocurra una manifestación multitudinaria como la francesa después del atentado en Cherlie Hebdo, el hecho debe ser una afrenta directa al status quo del país entero. En Francia una amenaza a la libertad, es una amenaza al país mismo, a su identidad. Por eso marchan. En Colombia no existe nada que defina esa cultura como para pensar en manifestaciones espontaneas de ese tipo, ¿qué podría ocurrir en Colombia que amenace nuestro status quo? no es que nada nos identifique, es que muchas cosas diferentes nos identifican. Yo me imagino que una proporción grande de gente, similar a la de Francia, se movilizaría en Barranquilla si ocurre un atentado durante sus carnavales, así esa misma manifestación no se replique en Bogotá o en Medellín. En últimas, somos un país muy diverso como para imaginar que ocurra un acto tan ruín que una a todo el país en una sola manifestación.

¿matar niños entonces no es tan ruin? lo es, y las manifestaciones no se hicieron esperar. Pero se concentraron en Caquetá que en últimas allá fue donde vieron amenazado su status quo. Eso no significa por supuesto que la gente no se indigne en todo el país, lo que pasa es que no se siente lo suficientemente amenazada como para defenderse, porque las marchas son eso: una manifestación de defensa ante una amenaza.

En Colombia sí marchamos y sí nos indignamos, pero las manifestaciones multitudinarias, efectivas y determinantes que ocurren en otros sitios están reservadas para condiciones de miseria o terror específicas que en nuestro país aún no se presentan y ojalá no se presenten nunca.

Anuncios


Categorías:Opinión

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: